Rigatoni con tomate y queso parmesano

Ingredientes (aprox. 2–3 personas):

  • 250–300 g de rigatoni
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 2–3 dientes de ajo
  • 1 taza de tomate sofrito
  • 1 taza de queso parmesano rallado (más un poco extra para gratinar)
  • Aceite de oliva
  • Sal y especias al gusto

Preparación:

  1. Cocer la pasta: Pon una olla grande con agua y sal a hervir. Añade los rigatoni y cuécelos según el tiempo que indique el paquete. Antes de escurrir, guarda 1 taza del agua de cocción. Escurre la pasta y resérvala.
  2. Preparar el sofrito: Pela y pica muy fino… las zanahorias, los ajos, la cebolla. En una cazuela o sartén grande, añade un buen chorro de aceite de oliva y calienta a fuego medio-bajo. Añade el ajo, la zanahoria y las especias. Sofríe unos minutos sin que se quemen. Incorpora la cebolla y deja que todo se poche lentamente hasta que esté blando y ligeramente dorado.
  3. Hacer la salsa: Añade a la cazuela… el tomate sofrito, la taza de agua de cocción de la pasta que guardaste, 2 puñados de queso parmesano rallado. Mezcla bien y deja cocinar unos 5 minutos a fuego medio, para que la salsa espese y se integren los sabores. Si es necesario, rectificar de sal.
  4. Unir con la pasta: Añade los rigatoni cocidos a la salsa. Mezcla bien y cocina todo junto 2 minutos más. Apaga el fuego.
  5. Gratinar (opcional pero recomendado): Pasa la pasta a una bandeja apta para horno. Espolvorea más queso parmesano por encima. Gratina en el horno 2–3 minutos, hasta que el queso esté dorado.

¡Listo!. Ya tienes unos rigatoni cremosos, con sabor intenso a tomate y parmesano, y con una capa gratinada deliciosa por encima.

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